Gobierno se compromete ante el FMI a mantener un tipo de cambio flexible orientado a un régimen flotante
LA PAZ. En el marco del acuerdo de financiamiento suscrito con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la administración de Rodrigo Paz asumió el compromiso de mantener un esquema flexible para la cotización del dólar, transitando hacia un régimen de tipo de cambio flotante. La medida busca eliminar distorsiones en el mercado de divisas, restaurar la confianza económica y abandonar el esquema fijo que actuaba como ancla nominal, el cual se volvió insostenible por la sobrevaloración de la divisa oficial y la liquidez de las reservas internacionales.
De acuerdo con el documento de políticas económicas y financieras, el nuevo esquema entró en vigor a finales de junio mediante la unificación de los tipos de cambio oficial y de referencia. En este marco, las transacciones del sector público deben adecuarse al tipo de cambio oficial, mientras que el sistema bancario tiene plena libertad para realizar operaciones de compra y venta de divisas a valores negociados en el mercado.
Para garantizar el funcionamiento ordenado de este mecanismo, el compromiso asumido ante el organismo internacional establece los siguientes lineamientos:
- Intervenciones cambiarias limitadas: Las acciones del Banco Central de Bolivia (BCB) se regirán bajo un marco normativo de "discrecionalidad con restricciones". Estas intervenciones únicamente se aplicarán ante escenarios de inestabilidad o desórdenes en el mercado que amenacen la estabilidad financiera por descalces cambiarios o presiones en las expectativas de inflación.
- Provisión a entidades públicas: El suministro directo de divisas desde las reservas del BCB hacia instituciones estatales o empresas públicas se canalizará al tipo de cambio oficial bajo límites estrictos. La demanda del sector público deberá redirigirse de forma prioritaria al mercado mayorista e interbancario.
- Adecuación a estándares internacionales: El Gobierno evaluará y revisará la metodología de cálculo del tipo de cambio oficial del BCB para reflejar las transacciones reales del mercado mayorista e interbancario. Esta metodología se alineará con los principios fijados por la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO) sobre indicadores financieros de referencia.
El Ejecutivo proyecta que la flexibilización cambiaria favorecerá la competitividad y el ajuste externo de la economía, aunque precisó que requerirá una calibración de la política monetaria para mitigar presiones inflacionarias en el país.
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